Pensamientos. Por Otmaro Rivero
1 La primera vez que sucedió me sorprendí, luego comenzó a gustarme. Estuve en su casa, no estaba, seguro andaba con él, no tenia que pensar mucho para saberlo, su hermana no me dió mayor explicación. Busqué afanosamente en mi bolsillo hasta encontrar las llaves, parecia que no querian ser encontradas. El solo hecho de imaginarla en brazos de otro convertía mi cerebro en una lavadora industrial, y lo peor era que no podia dejar de pensar en ello. Logré abrir la puerta, me avalancé sobre el primer mueble que encontré y cerré mis ojos. Comencé a sudar como si estuviera en el mismísimo infierno, mi pulso comenzó a acelerarse, me senté y mire mis manos, de entre ellas emanaba una leve luz verdosa, que poco a poco cobró brillo y fue tomando consistencia, al principio no se apreciaba forma alguna; sin embargo, al cabo de pocos minutos la masa comenzó a perder luminosidad, sentí peso en mis manos y entre mis dedos tenia una pistola automática 9 mm. No podía creerlo, la miré sorprendido, le da...